¿Estamos condenados a la discordia? Violencia, intolerancia y reconciliación en Colombia. Magda Beatriz López Cárdenas.

La discordia es fuente de violencia.

El número 211 de la revista Controversia indaga acerca de los vínculos entre la violencia, la intolerancia social y las dinámicas de reconciliación que se dan en las sociedades en transición. La te-mática de este dossier no es de un calado menor, pues la sanación de las heridas ocasionadas por la guerra, la reconstrucción del tejido social, el alcance de unos mínimos consensos para la convivencia pacífica y la no reproducción de los ciclos de violencia suelen ser atributos de la reconciliación, que se convierten, a su vez, en desafíos para aquellas sociedades que han buscado acuerdos de paz con el fin de dar solución a sus conflictos armados.Desde  esta  perspectiva,  la  transformación  de  las  relaciones  y  la  (re)construcción de confianza desde las dimensiones intersubjetiva, comu-nitaria  y  política  de  la  reconciliación,  van  más  allá  del  campo  de  la  justicia  transicional  por  dos  razones:  la  primera,  porque  la  guerra  es  multicausal  y  multiactor  y  tiene  un  impacto  directo  e  indirecto  en  el  conjunto de la vida social, por lo cual su solución no involucra única-mente  a  combatientes,  excombatientes  y  víctimas.  En  segundo  lugar,  porque dicha transformación de relaciones no se da en el vacío, sino que se encuentra condicionada por estructuras previas de la interacción y la formación social, que tienen un peso en la implementación de las políticas transicionales. Este segundo elemento se refiere específicamente, a la violencia derivada de la fuerte diferenciación social en Colombia, arraigada en formas de discriminación como el clasismo, el racismo, la xenofobia y el sexismo, junto con otras formas de intolerancia social, en razón de expresiones políticas o culturales. A partir de este argumento, sería muy difícil pen-sar en una sociedad reconciliada que redignifique a las víctimas e inte-gre a los excombatientes, si la marginación y la persecución (o estigma-tización) por causas políticas son acciones recurrentes y naturalizadas. Los artículos contenidos en esta edición aportan elementos fundamen-tales para comprender la relación entre violencia, intolerancia y recon-ciliación, con base en cuatro nodos:

Intolerancia fuente de violencia.

1. Desmarcar y ampliar el concepto de reconciliación. El concepto de reconciliación tiene un amplio y variado repertorio de defini-ciones  y  connotaciones  que  generan  pocos  consensos.  En  línea  con Paul Bloomfield (2015), conviene entonces tener una definición amplia del término que recoja no solo las transformaciones institucionales y culturales, sino aquellas que no se circunscriben al ámbito transicional.

2. Ética del cuidado y reconciliación. Desde este nodo, se identifica una responsabilidad del cuidado entre semejantes y de reparar el daño infringido en perspectiva de la justicia y la dignidad de las personas.3. La inclusión social y la construcción de ciudadanía. Los avances en materia de derechos y desarrollos institucionales hacen parte de  un  largo  proceso  histórico  de  luchas  y  conquistas  sociales.  Aquí la reconciliación está profundamente relacionada con el ac-ceso a la participación y el posicionamiento en la agenda pública, por parte de grupos históricamente marginados o silenciados como las víctimas, las mujeres y los excombatientes, entre otros. 4. Pedagogía  y  cambio  cultural.  La  transformación  de  relaciones  y  la (re)construcción de confianza pasan por la renovación de las instituciones  que  reproducen  los  imaginarios  colectivos  de  una  cultura punitiva. Esta  edición  de  Controversia  inicia  con  el  artículo  de  Mauricio  García  Durán,  “La  reconciliación:  reto  ético  y  político  en  el  contexto  colom-biano”,  el  cual  introduce  y  desarrolla  un  análisis  acerca  de  la  recon-ciliación como campo no solo de reflexión teórica, sino como apuesta fundamental  para  la  construcción  de  paz.  Con  este  objetivo,  el  autor  hace un balance de varios desarrollos conceptuales internacionales en materia de reconciliación, los coteja con el caso colombiano e intenta contestar simultáneamente preguntas acerca de su definición, agentes, desarrollo y temporalidad. La reflexión de García Durán también destaca las dimensiones de la re-conciliación y los debates sobre cómo esta se expresa de manera heterogénea y diferenciada durante las fases del conflicto y de la construcción de paz. El  siguiente  artículo,  “La  paz  como  un  esfuerzo  social  permanente  desde  la  ciudadanía”,  de  las  autoras  Daniela  Márquez,  María  Paula  Lamprea  y  Elizabeth  Molano,  escudriña  desde  la  psicología  social  y  la  sociología  el  fenómeno  de  reproducción  del  ciclo  de  violencia  del  conflicto en Colombia, mediante las prácticas cotidianas y la institucio-nalización de la cultura punitiva. El artículo da luces a la pregunta de esta edición: ¿estamos condenados a la discordia? Asimismo, plantea que, mientras el castigo se mantenga como pauta de relacionamiento y vía de hecho para hacer justicia y alcanzar la paz, “entonces esta-mos  condenados  a  ser  una  sociedad  violenta  en  todos  los  espacios  de  interacción  social  de  la  vida  cotidiana”.  Ante  este  escenario,  las  autoras proponen alternativas fundamentadas en la ética del cuidado, la justicia restaurativa y el ejercicio consciente de la ciudadanía para la inclusión y la corresponsabilidad.Editorial.

Con intolerancia es inviable la paz.

Por su parte, Diana Carolina Angulo y el grupo Semillero de Investigación en Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario de la Universidad  Simón  Bolívar  (sede  Cúcuta),  presentan  en  sus  artículos algunas reflexiones sociales y desarrollos institucionales que han surgi-do a partir de las discriminaciones y también las reivindicaciones de las mujeres afrodescendientes y de la población LGBTI en Colombia.Diana Angulo destaca en su texto, “Reivindicaciones interseccionales. El  caso  de  la  Red  Nacional  de  Mujeres  Afrodescendientes  Kambirí”,  algunas reflexiones acerca de las vicisitudes que, desde una perspecti-va particular y feminista propia, afrontan las afrocolombianas. Angulo plantea  que,  en  las  dinámicas  de  exclusión  e  inclusión,  la  acción  co-lectiva organizada y el conocimiento y uso estratégico de instrumentos jurídicos, les ha permitido a las mujeres de este movimiento visibilizar su causa y posicionarla en la agenda pública. En su artículo “Inclusión LGBTI en Colombia: reflexión jurídica y so-cial”, Marlés, Numa, Jácome, Montañez y Mendoza, plantean el debate acerca  de  los  avances  y  retrocesos  del  ordenamiento  jurídico  y  la  ga-rantía de derechos para esta población. Mediante este ejercicio los autores plantean que, si bien los avances jurídicos en la materia han sido importantes,  todavía  hay  una  brecha  en  la  perspectiva  de  seguridad  jurídica para la defensa de sus derechos.Por  último,  el  texto  de  Hernán  Rodríguez  Vargas,  “La  paz  difícil.  El  reconocimiento de la historia y los actores de paz”, plantea una visión crítica acerca de cómo se ha venido configurando una narrativa hegemónica sobre los constructores de paz. Rodríguez agrega que la cons-trucción y promoción de una cultura de paz no consisten en acciones pacificadoras, sino en una lucha por posicionar nuevas narrativas, no hegemónicas, sobre los actores que hacen la paz, las paces.La lectura transversal de este conjunto de artículos de la Controversianúmero 211 propone una reflexión acerca de los retos de la reconciliación en materia de transformación de relaciones y la (re)construcción de lazos de confianza: las iniciativas desde arriba o institucionales, en materia de justicia transicional y de derechos, no son suficientes para consolidar  la  paz  y  menos  la  reconciliación,  sino  que  convergen  con  aquellas desde  la  base  o  comunitarias,  que  facilitan  la  activación  de  transformaciones culturales (Bloomfield, 2016). Esperamos que este número suscite profundas y novedosas reflexiones. Un agradecimiento especial a los y las autoras de este número, por su esmero en estas producciones académicas, y a Mauricio Archila y San-tiago Garcés por su acompañamiento e idea original.

Referencias.

Bloomfield, Paul (2015). Clarificando términos: ¿Qué podemos entender por reconciliación? En Reconciliación: perspectivas y aportes conceptuales para su comprensión. Colección Papeles de Paz (vol. 10). Bogotá: Cinep/ppp.Cinep/ppp (2014). Aprendizajes para la reconciliación: experiencias de reconciliación entre excombatientes y comunidades receptoras.

Fuente: http://www.revistacontroversia.com/index.php?journal=controversia&page=article&op=view&path%5B%5D=1131&path%5B%5D=648

Ver texto de la Revista en el siguiente enlace electronico: http://www.revistacontroversia.com/index.php?journal=controversia

Publicado por:
David Macias
August 10