Farc: de 1964 a 2019. Continuidades y rupturas. Horacio Duque.

Farc en paz incompleta.

Iván Márquez, “Santrich”, “El Paisa” y “Romaña” vuelven a la guerra. Redacción Colombia 2020.

29 Ago 2019.

A través de un video de 32 minutos, el exjefe negociador del Acuerdo de Paz en La Habana, rodeado de Jesús Santrich, “El Paisa”, Aldinever Morantes, “Romaña” y otros dirigentes que se alejaron del acuerdo, anunció al mundo el nacimiento de una nueva guerrilla, dice Márquez, “para luchar por la paz traicionada”. Estos son los detalles.

Iván Márquez, “el número dos de las Farc”, anunciando su regreso a la insurgencia. Cortesía

Tras un año de su desaparición del Espacio Territorial y de Reincorporación de Miravalle (Caquetá), el exjefe negociador de paz, Ivan Márquez, volvió a aparecer, esta vez en un video publicado ayer en el canal de Youtube que dura 32 minutos, para anunciarle al mundo que nace una nueva guerrilla producto de lo que él denomina en su intervención “la traición al Acuerdo de Paz”, firmado entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc en Cuba, a finales de 2016.

Farc 2.0

“Desde el Inírida que acaricia con la ternura de sus aguas frescas la selva amazónica y del Orinoco, anunciamos al mundo que ha comenzado una nueva Marquetalia bajo el amparo del derecho universal de levantarse en armas contra la opresión. Es la continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado a los acuerdos de paz de La Habana… La rebelión no es una bandera derrotada ni vencida, por eso continuamos con el legado de Manuel y de Bolívar, trabajando con los de abajo y desde abajo en el ámbito político y social”, dijo Márquez en su discurso que leyó al lado de “Jesús Santrich”.

El video se publica exactamente dos meses después de que el excongresista por el partido FARC, “Jesús Santrich”, dejara atrás su esquema de seguridad y desapareciera en la madrugada del 30 de junio del espacio territorial de capacitación y reincorporación de Tierra Grata, en Cesar, poco antes de la fecha de indagatoria que le dio la Corte Suprema de Justicia en el proceso en su contra y pedido de extradición por el delito de conspiración para enviar cocaína a Estados Unidos. 

En el video también aparecen los exjefes guerrilleros que se habían alejado del proceso de paz hace unos meses, argumentando falta de garantías físicas y jurídicas, tales como, Enrique Marulanda, Aldinever Morantes, Henry Castellanos (Romaña), Iván Merchán, entre otros, excomandantes de frentes y columnas durante varias décadas de conflicto armado.

“Buscaremos coordinar esfuerzos con la guerrilla del Eln y con aquellos compañeros que no han plegado sus banderas que tremó la patria para todos. Esta insurgencia no se levanta de las cenizas para seguir operando en las profundidades de las selvas remotas, no, volará a través del cristal de esas lejanías brumosas para abrazar con la fuerza del amor, los sueños de vida digna y de buen gobierno que suspiran la gente del común”, expresó Márquez en su discurso.

Paz en compleja heterogeneidad.

Durante su intervención, Márquez también mencionó las razones por las que volvieron al monte y retomaron las armas. “Desde la firma del Acuerdo de Paz de La Habana y del desarme ingenuo de la guerrilla a cambio de nada, no cesa la matazón. En dos años, más de 500 líderes del movimiento social han sido asesinados y ya suman 150 los exguerrilleros muertos en medio de la indolencia e indiferencia del Estado… Todo esto, la trampa, la traición y la perfidia, la modificación unilateral del texto del acuerdo, el incumplimiento de los compromisos por parte del Estado, los montajes judiciales y la inseguridad jurídica nos obligaron a regresar al monte. Nunca fuimos vencidos ni derrotados ideológicamente, por eso la lucha continúa. La historia registrará en sus páginas que fuimos obligados a retomar las armas”.

De otro lado, planteó algunas características de la nueva guerrilla y su forma de operar. Afirmó que se desmarcan de las retenciones con fines económicos, es decir, del secuestro. Sin embargo, anunció que dialogarán con empresarios, ganaderos, comerciantes y la gente pudiente del país para “financiar” la nueva rebelión que anunciaron al mundo. “La única imputación válida para la financiación de la rebelión será la que se aplique a la economías ilegales y a las multinacionales que saquean nuestras riquezas”, puntualizó.

Igualmente, criticó el papel del expresidente y Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, de quien dijo no hizo nada para evitar que “hicieran trizas el Acuerdo de Paz”. “Tanto el fondo de tierras como la sustitución voluntaria de cultivos de uso ilícito acompañada de proyectos alternativos de mejoramiento de vida en el campo han quedado por ahora en el olvido. Nada hizo Santos para impedir el hundimiento de la reforma política en el Congreso, sabiendo que ninguna guerrilla se desarma si no existen plenas garantías de participación política para la paz. Y para rematar sabotearon las circunscripciones especiales de paz para que las víctimas tuvieran voz en el Congreso”.

Las discrepancias.

Del mismo modo, en su discurso le atribuyó lo que llamó “la derrota de la paz”, al exfiscal Néstor Humberto Martínez, a “algunos congresistas de la derecha de Uribe y Duque” y al embajador de Estados Unidos en Colombia, quienes comandaron ese propósito, afirmó. “Logrado lo que querían, que era la entrega de las armas, conscientemente hicieron trizas el Acuerdo de Paz despedazando, como dicen los uribistas, ese maldito papel”, enfatizó.

Por ahora, no se sabe con cuántas personas armadas cuenta esta guerrilla, tampoco qué pasó con otros excomandantes guerrilleros que no aparecieron en el video, como Gentil Duarte, quien se apartó del proceso de paz antes de la dejación de armas y quien habría ayudado al rearme de lo que se conoció en la guerra como el Frente Primero. Tampoco se sabe cómo operarán y si tendrán el respaldo de la guerrilla del ELN en ese propósito.

Fuente: https://www.elespectador.com/colombia2020/pais/ivan-marquez-santrich-el-paisa-y-romana-vuelven-la-guerra-articulo-878350

La unión será la clave. EP

Agosto 29, 2019.

Lo que se insinuaba desde hace varios meses, es una realidad. A partir de ahora, el país reclama la unión para combatir a quienes traicionaron los acuerdos que negociaron y firmaron y pretenden amedrentar a la Nación con la guerra que nunca abandonaron.

El video de alias Iván Márquez, exjefe de la comisión negociadora de las Farc en el acuerdo que firmó con el Gobierno, y once de sus compañeros en La Habana, era algo esperable. Desde hace un tiempo él había desaparecido, así como alias Jesús Santrich a quien se le sigue un proceso por narcotráfico, y era cuestión de tiempo que se conociera su pronunciamiento donde abandonaba la paz que surgió del largo y difícil proceso.

Incluso sus compañeros del partido de la Farc que nació de ese acuerdo ya habían advertido de la renuncia de esos personajes al compromiso adquirido. Luego no es el momento para declarar la sorpresa, aunque sí es la oportunidad para llamar a la unidad de los colombianos contra la amenaza que representa ese pronunciamiento.

Se espera que quienes aparecieron en el video hecho público ayer se unan a las disidencias que nunca han dejado el narcotráfico y el crimen, así como su posible alianza al Eln y su intento por sembrar la división en la sociedad y en la Fuerza Pública. Y debe denunciarse con claridad el respaldo que reciben de la dictadura que impera en Venezuela, donde no sería extraño que se encuentren ‘Márquez’ y su séquito junto al terrorismo del Eln, protegidos por Maduro y sus secuaces.

Por ello es necesario superar las diferencias y poner por encima de ellas la necesidad de defender a la Nación de los peligros que esa alianza del mal representa para todos. Y de reconocer que son más de diez mil los desmovilizados de la antigua guerrilla los que están comprometidos con el esfuerzo por construir la paz en Colombia, a pesar de las dificultades que se han presentado en su implementación.

Además de descalificar en todos los términos posibles la actitud de ‘Márquez’, ‘Santrich’ y sus compinches, los dirigentes del nuevo partido de la Farc han demostrado su decisión de respetar los acuerdos, de comprometerse con la paz y de buscar salidas por las vías legales. Esa actitud merece el reconocimiento de la sociedad.

No es momento para discusiones. Es la oportunidad de seguir adelante y hacer lo necesario para consolidar el gran esfuerzo por terminar la violencia mediante el diálogo civilizado y la negociación. Con todo y sus imperfecciones, el país adquirió un compromiso y hay que honrarlo, dejando de lado discrepancias partidistas que causan daño, sin desconocer el derecho a disentir que caracteriza a la democracia.

La respuesta del presidente Iván Duque mostró su “compromiso con quienes están avanzando genuinamente en el proceso de reincorporación” y expresó con firmeza la decisión de combatir a los que de nuevo pretenden vestir de política el terrorismo expresado en el video que se comenta. Cabe ratificar entonces que la unión es requisito esencial para triunfar sobre el desafío de quienes negociaron y firmaron un acuerdo que ahora traicionan sin pudor alguno.

​Fuente: https://www.elpais.com.co/opinion/editorial/la-union-sera-la-clave.html

Las Farc recargadas. Diego Marinez Lloreda.

Agosto 29, 2019.

Medio país se está ‘rascando’ las vestiduras con el anuncio de ‘Iván Márquez’, ‘Santrich’ y compañía de iniciar una segunda Marquetalia para refundar las Farc-EP.

Pero la verdad es que en el fondo a nadie le sorprendió que esos personajes tomaran ese camino. Si se esfumaron del planeta no era porque estaban de vacaciones. Su desaparición era un signo claro de hacia dónde iban.

En el cuarteto de cabecillas que apareció en el video y que se proclaman como los nuevos comandantes de la renacida guerrilla hay dos bandos: los que no pudieron permanecer en la legalidad y a los que definitivamente no les interesó salir del monte.

El discurso del regreso.

En el primer grupo están ‘Iván Márquez’ y ‘Jesús Santrich’. Estos personajes, en un principio, entendieron que la oportunidad que les ofrecía el Estado para abandonar las armas era única. Que semejante generosidad no se iba a volver a ver. Que la posibilidad de no pasar ni un día en la cárcel, a pesar del extenso prontuario que cargaban sobre sus espaldas, no se les iba a volver a presentar, en estos tiempos de la Corte Penal Internacional.

Pero resulta que ‘Márquez’ y ‘Santrich’ se dejaron tentar por un sobrino del primero y terminaron enredados en un negocio para enviar diez toneladas de cocaína a Estados Unidos, que al final se supo era un montaje de la DEA. Bandido es bandido. De seguro ‘Santrich’ y ‘Márquez’ no quisieron dejar pasar la oportunidad de hacer ese último negocio que les permitiera tener ahorros adicionales que les permitieran disfrutar de una jubilación dorada.

Ellos, que tontos no son, se percataron de que habían caído en la trampa de la DEA y que existían toda clase de pruebas que los comprometían en el ilícito. Y llegaron a la conclusión de que si no se devolvían para el monte terminarían presos en una cárcel federal. Mejor dicho, tienen la selva por cárcel.

El caso del ‘Paisa’ y de ‘Romaña’ es diferente. Estos son bandidos profesionales que no saben hacer cosa diferente a delinquir. Y que manejan a la perfección el negocio del narcotráfico. Además entendieron que no estaban en edad de retirarse y que les quedaban muchos años por delante para seguir acrecentando su fortuna con la coca.

Con lo cual, a pesar de la inmensa generosidad del Estado, para ‘Romaña’, ‘el Paisa’ y otros cabecillas de ese perfil facineroso no es ningún negocio integrarse a la legalidad porque ellos no saben moverse en ese mundo.

Tampoco debe sorprender que Rodrigo Londoño, ‘Catatumbo’ y Lozada, entre otros exmiembros del antiguo Secretariado persistan en su intención de seguir adelante con los acuerdos de paz. Lo hacen, en parte porque creen en esos acuerdos, pero sobre todo porque a su edad de jubilados o prejubilados están pensando en pasar sus últimos años en tranquilidad, gracias a las generosas gabelas que les concedió el Estado. Ellos no quieren morir en la manigua como ‘Manuel Marulanda’.

Pueda ser que los colombianos, que somos tan poco dados a aprender las lecciones que nos dejan las experiencias negativas, saquemos de este sinsabor alguna enseñanza que nos sirva para no repetir los errores en el futuro.

Y entendamos, de una vez por todas que para conseguir una paz verdadera no basta la generosidad del Estado y se requiere que la contraparte tenga motivos reales para dejar las armas.

Porque si algo quedó claro tras el circense anuncio de ‘Márquez’ y compañía es que los mas sanguinarios guerrilleros de este país no los tienen.

Fuente: https://www.elpais.com.co/opinion/columnistas/diego-martinez-lloreda/las-farc-recargadas.html

Perseverar en la paz. ET

El video de ‘Iván Márquez’ despeja dudas y obliga a seguir en la implementación de los acuerdos.

29 de agosto 2019.

El video en el que alias Iván Márquez, en compañía de un grupo de antiguos comandantes de las Farc, anuncia que retomarán las armas es un golpe al proceso de paz, pero de ninguna manera marca su fracaso o final. Incluso puede terminar fortaleciéndolo.

La pieza audiovisual es la lamentable concreción de una realidad: la decisión de un sector de la antigua guerrilla –el que desde el comienzo menos confió en los diálogos y más inmerso estuvo en los negocios del narcotráfico y la minería ilegal– de regresar a la clandestinidad. Todos ellos ya habían dejado de asistir personalmente a las citaciones que les había hecho la Jurisdicción Especial para la Paz. Los rumores, pero también los informes de inteligencia, apuntaban a su retorno a la ilegalidad desde el otro lado de la frontera con Venezuela.

Tener claro ya que esta vertiente minoritaria de la antigua guerrilla ha decidido, dicho coloquialmente, volver al monte, por supuesto que impacta, sobre todo por la imagen de las armas que empuñan en el video. Pero al mismo tiempo marca el fin de un ciclo de incertidumbre. Ya no hay duda de quiénes definitivamente no le apostaron a la paz: su suerte está echada, y es positivo, en medio de todo, saber que están lejos de ser una mayoría.

No hay razones para el catastrofismo. La confirmación de esta disidencia debe ser una oportunidad para aglutinar apoyos

Así las cosas, es necesario perseverar. El Gobierno, que les ha venido cumpliendo a los más de 8.000 excombatientes que siguen comprometidos con el proceso, no puede bajar la guardia. Debe garantizar que continúe el buen ritmo que lleva la puesta en marcha de iniciativas como la de los proyectos productivos y, ante todo, tiene que enviar un mensaje preciso y contundente a estas personas en el sentido de que su apuesta por la paz rendirá frutos y todo lo pactado se seguirá cumpliendo.

De igual forma, hoy más que nunca es necesario que sea un propósito de Estado llevar a buen puerto la paz. Actuaciones que buscan réditos cortoplacistas a partir de dardos de dudoso cuño al proceso son lamentables y no deberían tener cabida. En esta línea, es indispensable también que la JEP tramite con toda la celeridad del caso la salida de esta jurisdicción de quienes anunciaron su regreso a las armas. Hacerlo sin dilaciones y con contundencia enviará un mensaje positivo que redundará a su favor.

Urge, por último, una ofensiva diplomática para dejar muy claras las motivaciones reales de quienes intentarán presentarse ante el mundo como una organización rebelde movida por una causa política. Un esfuerzo que debe incluir el persistir en las denuncias sobre la complicidad de la dictadura venezolana con el Eln y ahora, según lo han dicho los organismos de inteligencia, con esta disidencia de las Farc.

Que quede claro: no hay razones para que este golpe conduzca al catastrofismo. Es un hecho lamentable, sin duda, pero también una oportunidad para reaccionar con serenidad y buen criterio. Actitud que debe conducir a cuidar lo ya construido y tener más motivos y respaldos para avanzar en lo que resta, que no es poco ni estará libre de tormentas. Vientos en contra que podrán sortearse, siempre y cuando no se apague el faro de la unión de una sociedad entera en torno al cuidado de su logro más importante en décadas.

Fuente: https://www.eltiempo.com/opinion/editorial/perseverar-en-la-paz-editorial-el-tiempo-406686

La paz sigue con los que apuestan por ella. EE

30 Ago 2019.

A las personas que se rearman, procede la pérdida de beneficios y todo el peso de la ley. Y a los miles de excombatientes que le han cumplido a la sociedad colombiana hay que blindarlos en su proceso de reincorporación

Iván Márquez y compañía buscaban dar un golpe de terrorismo mediático. Escondidos, debilitados y abandonados políticamente, pretendían sacudir a Colombia con la idea de que la guerra ha regresado. Sin embargo, hay muchas señales para reconocer que el Acuerdo de Paz puede enfrentar esta coyuntura: quienes vuelven a las armas serán perseguidos; quienes le apuestan a la legalidad van a ser protegidos por un Estado incluyente.

Es innegable el efecto que tiene ver a Iván Márquez, el Paisa, Jesús Santrich y Romaña, cabezas visibles de la desmovilizada guerrilla de las Farc, retomar las armas. Es frustrante, cuando menos, ver que están desperdiciando la oportunidad histórica que tenían y que han prometido regresar a Colombia a los años de la guerra irracional. Sus guiños hacia el Eln demuestran la urgencia de desmovilizar a todas las guerrillas cuanto antes.

No obstante, hay que darle al anuncio sus justas proporciones. Las cuatro excabezas de las Farc han sido personas que, desde el principio, le han fallado al Acuerdo de Paz. Los incumplimientos por parte del Estado, aunque se han dado, no justifican este tipo de reacción, menos aún cuando hay tantas personas apostándole a la implementación.

Celebramos que el partido FARC, representado por Rodrigo Londoño y otros, haya desautorizado por completo este alzamiento. Como dijo el exlíder de la guerrilla, “nuestro compromiso hoy más que nunca, como mayoría, como partido, como país, es la paz, la defensa y el cumplimiento del Acuerdo. Se equivocan quienes se alejan de la paz, como quienes la han atacado siempre”.

¿Qué hacer, entonces? El Acuerdo de Paz ya predecía la existencia de incumplimientos y disidencias. A las personas que se rearman, procede la pérdida de beneficios y todo el peso de la ley. Y a los miles de excombatientes que le han cumplido a la sociedad colombiana hay que blindarlos en su proceso de reincorporación.

El liderazgo tiene que ser adoptado por el presidente, Iván Duque. Esta es su oportunidad de unir al país, adoptar el proceso de paz como propio y seguir adelante en el fortalecimiento de las instituciones. Hay que demostrar que Colombia cumple su palabra.

Todos los procesos de paz del mundo tienen problemas de disidencias. Como explicó Angelika Rettberg, experta politóloga, “pocos meses antes de la firma del acuerdo de paz en Irlanda del Norte [surgió] la disidencia del Real IRA, que se mantiene hasta hoy”. No es, entonces, un hecho fuera de lo predecible. Demuestra, además, que los procesos de paz sobreviven a este tipo de crisis, aunque haya diferencias entre Irlanda y Colombia. La clave está en cómo vamos a responder.

Otro IRA autentico despues de los Acuerdos.

Proponemos seguir apostándole a la paz. Los criminales, disidentes y narcotraficantes deben ser perseguidos con todo el peso de la ley y la fuerza del Estado, eso nadie lo pone en duda. Pero no es el momento de patear la mesa, sacar el acuerdo de la Constitución y decretar la conmoción nacional. Colombia es una democracia cada vez más madura y con instituciones fuertes, que debe reaccionar con prudencia y de manera reflexiva. Hemos ganado mucho y no es momento de olvidarlo.

Fuente: https://www.elespectador.com/opinion/editorial/la-paz-sigue-con-los-que-apuestan-por-ella-articulo-878433

El tiro al aire de Iván Márquez, Santrich y compañía. Silla Vacia.

30 DE AGOSTO DE 2019

La confirmación de que Iván Márquez, el Paisa, Romaña y Santrich han vuelto a la guerra no tomó por sorpresa a los desmovilizados de las Farc. Tampoco a quienes han seguido de cerca la implementación del Acuerdo con las Farc. Y por ahora, parece más una movida articulada con el gobierno de Nicolás Maduro que un verdadero renacimiento de las Farc.

Sin embargo, y como bien lo simboliza la imagen de un ciego esgrimiendo un fusil, es más probable que este tiro al aire termine causando mucho daño a todo su alrededor y regresándonos al miedo de una época que parecía superada que logrando lo que se propone. Dependerá, en gran parte, de cómo lo manejen los líderes del país, especialmente el presidente Duque.

“Pues respetable y esperable. Qué más puede decir uno cuando llevaban un año perdidos”, nos dijo un ex combatiente de un espacio de capacitación en Caquetá, que nos pidió no citarlo porque “no quiero problemas con ellos”.

Otros dos excombatientes en los espacios de capacitación nos dijeron lo mismo.

Tampoco sorprendió a los más conocedores del proceso.

Desde que se confirmó el entrampamiento de la DEA a Jesús Santrich -secundado por el entonces fiscal Néstor Humberto Martínez y el embajador de Estados Unidos Kevin Whitaker- por supuestamente negociar el envío de un cargamento de coca a Estados Unidos y la decisión de Iván Márquez de no posesionarse como senador, el temor de verlos un día nuevamente armados se volvió una pesadilla para varios de los involucrados en la negociación del Acuerdo de paz.

Durante toda la negociación, la extradición del guerrillero Simón Trinidad que hizo el gobierno de Uribe sin que mediara una solicitud de extradición, pesaba como una espada de Damocles sobre toda la cúpula.

En el mismo expediente en el que  lo condenaron por conspiración para tomar rehenes,  le abrieron un proceso a varios de la cúpula de las Farc en una corte del distrito de Columbia en Estados Unidos.

Cómo esto en la práctica implica que, en cualquier momento, cualquiera de ellos puede ser pedido en extradición, capturado si viaja a Estados Unidos o incluso llevado por cualquier ciudadano ante esa justicia, el miedo de terminar como Trinidad en una celda con solo una hora de luz natural al día era muy real y la operación de captura de Santrich liderada por la DEA se los confirmó. Sobre todo a alguien como Iván Márquez o a Romaña que sí habían estado involucrados en el narcotráfico a tope.

Más político que militar por ahora.

Dada esa inseguridad jurídica, la decisión de Márquez de no posesionarse hizo temer a muchos de que se devolviera al monte. Y eso fue lo que hizo. Sin embargo, como contamos esta mañana, el grupo de Márquez parece tener una fuerza más política que militar. Por ahora, por lo menos.

Los mensajes de Iván Márquez al volver a liderar una guerrilla.

Primero, porque la carta de presentación de la nueva guerrilla fue un video y no una operación militar.

Segundo, porque, más allá de si están hablando o si se unen en el futuro, no lograron montar a las disidencias en la foto. Sobre todo a Gentil Duarte, que lidera el grupo más grande que opera en Guaviare, sur del Meta y Caquetá.

Según le contó una fuente a La Silla que lo supo de otra con conocimiento de los involucrados, cuando Márquez buscó a Duarte, éste lo trató de “traidor” por haber firmado el acuerdo de Paz y le dijo que se olvidara de ser el jefe de él en una eventual alianza.

Tercero, porque tampoco aparecen los del ELN en la foto, así los hayan llamado a unirse y en algunas zonas ya haya acciones coordinadas entre los elenos y las disidencias. Como explicó el completo análisis de la Fundación Ideas para la paz “una alianza con el Eln a nivel nacional es difícil de concretar” por la falta de cohesión del ELN y porque tienen una desconfianza histórica con las Farc.

Y cuarto, porque crear una guerrilla como lo eran las Farc requiere mucho tiempo, un momento político propicio, un entorno internacional favorable y mucha plata.

Salvo por la financiación que sí la podrían tener, Márquez y su gente no cuentan con lo demás. La mayoría de colombianos, incluso a los que no les gusta el Acuerdo, dicen en las encuestas que quieren que se consolide la implementación de lo pactado en La Habana, y no muestran ningún fervor revolucionario. Internacionalmente, salvo Venezuela, y quizás Rusia, habría poco interés en apoyarlos. Y la situación de Maduro es todo menos estable.

Un brazo de Maduro

Como le dijo un analista a La Silla, así como el ELN está actuando como una fuerza paramilitar de Maduro en Venezuela, este grupo de Márquez sería una extensión del dictador venezolano en Colombia.

Uno de los grandes logros de Juan Manuel Santos fue que tanto Hugo Chávez como Maduro se volvieran parte de la solución del conflicto armado colombiano, en vez de ser parte del problema.  Pero en la medida en que la situación política en Venezuela ha empeorado, y el régimen de Maduro teme cada vez más que el gobierno de Duque sea el instrumento de Estados Unidos para tumbarlo, opta por alimentar la lucha armada en Colombia. Esta sería su respuesta a las amenazas del presidente Duque y su canciller, que se la han jugado por el precario gobierno de Juan Guaidó.

Lo que viene

¿Qué significa esto hacia adelante? Depende de cómo se maneje esta disidencia.

Los que aparecieron en el video son dos tipos de líderes en las Farc. De un lado, Márquez y Santrich, que durante toda la negociación fueron los más críticos de lo pactado. Y del otro, el Paisa y Romaña, dos de los guerrilleros más sanguinarios y vinculados con el narcotráfico.

La confirmación de que ya no son parte del partido Farc de alguna manera podría “limpiar” el ambiente para apoyar de manera más contundente a los que se quedaron en la legalidad pues es evidente que el grupo liderado por Timochenko y los desmovilizados que están en los Etrc están comprometidos con lo pactado.

También quita de encima el sambenito de si Santrich está o no está y permite expulsarlos de la Jep y quitarle a Santrich la investidura de Representante. Y le plantea un incentivo a Duque para finalmente apostarle a la implementación del Acuerdo de Paz.

Sin embargo, todo dependerá de cómo lo manejen el Gobierno y el resto de líderes políticos, gremiales, sociales y periodísticos.

Las reacciones

La reacción del Gobierno Duque fue significativamente diferente a la de su mentor Álvaro Uribe. Y qué discurso se imponga será clave.

Aunque el Presidente no habló de la implementación del Acuerdo, sino de avanzar en su política de ‘Paz con Legalidad’, reiteró que “mantenemos nuestro compromiso con quienes están avanzando genuinamente en el proceso de reincorporación”.

“El Gobierno seguirá en disposición de hacer cumplir el Acuerdo”, dijo el alto comisionado para la paz, Miguel Ceballos. “Más del 90% de los excombatientes de las Farc están comprometidos con el proceso y esa voluntad de paz debe ser respetada. El Estado nunca los dejará solos”, agregó.

En cambio, para el expresidente Álvaro Uribe, el grupo de Márquez es la continuación obvia de la firma de un fallido Acuerdo de paz, que en su opinión debería desmontarse a partir de esta coyuntura. Esta mañana dijo “aquí no hubo paz sino el indulto para responsables de delitos atroces” y ha seguido todo el día trinando mensajes como “hay que bajar los acuerdos de la Constitución” o “para apoyar a los de la base no se necesitan acuerdos”

En esa misma línea están congresistas del Centro Democrático, como Paloma Valencia.

Por eso este episodio pone a prueba el liderazgo del Presidente.

Si opta por la implementación del Acuerdo de Paz y por un discurso que fortalezca al partido de las Farc en la legalidad, como lo anunció Ceballos, le quitaría oxígeno al discurso de Márquez que justifica su regreso a las armas casi que exclusivamente en el incumplimiento de los acuerdos de la Habana.

Si, por el contrario, sigue la línea de su partido y aprovecha el momento para intentar desmontar el Acuerdo, seguramente obtendrá los réditos políticos que da el odio a las Farc en el corto plazo pero arriesga que los desmovilizados que por ahora le siguen apostando a la reincorporación se vayan a donde Márquez.

“Eso se veía venir. Hay muchos que ya hicimos una vida familiar y por eso el regreso a la lucha insurgente se nos hace ilógico. Pero habrá otras personas que sin el núcleo familiar y sin mayor arraigo vean en ellos una posibilidad cierta”, nos dijo uno que vive en el espacio de Icononzo en Tolima y que como varios otros con los que hablamos siguen creyendo en el Acuerdo.

Al final, seguramente la decisión de Duque dependerá en gran parte de la respuesta del resto de la sociedad, y en particular del sector privado que tanta influencia tiene en su gobierno y cuyos líderes estarían entre los objetivos a atacar por parte de la disidencia de Márquez.

Fueron ellos los primeros con los que se reunió Duque hoy. La reunión estaba programada desde antes de que se conociera el video para hablar de la agenda económica, pero el tema de la nueva guerrilla se tomó la mitad de las dos horas del encuentro.

A los empresarios la noticia del rearme de la Farc como guerrilla no parece preocuparles tanto, y un indicio de ello es que hoy el principal índice de la Bolsa de Valores de Colombia, el Colcap, subió y en la mayoría de las empresas el precio de la acción subió.

De los nueve gremios y cuatro empresarios con los que hablamos para esta historia a ninguno le sorprendió el rearme, porque lo veían venir, pero además, porque dudan que la nueva guerrilla tenga la capacidad de impactar más a la actividad empresarial, que ya está siendo extorsionada por las disidencias y el ELN. Pero reiteraron su alineación con la posición de Iván Duque de mantener el beneficio a los exguerrilleros que siguen en el proceso de paz y combatir a los disidentes.

“La fuerza pública está en capacidad de reaccionar. No hay razones para pensar que esto nos devolverá a épocas superadas”, dijo Jorge Humberto Botero, presidente del gremio de las aseguradoras y ministro de comercio de Álvaro Uribe, a la vez que destacó el compromiso de Timochenko y el partido Farc con el proceso de paz.

En esa línea, Proantioquia, que representa el sector privado paisa, sacó un comunicado en el que, entre otras cosas, dice que “urge que la política de Paz con Legalidad sea una prioridad de la agenda pública nacional, y así acelerar la implementación del Acuerdo Final, para demostrar que la confrontación armada no es el camino y que la transformación territorial y una nueva cultura política, democrática e incluyente sí es posible”.

La otra variable que pesará mucho sobre Duque será la actitud que tome la comunidad internacional que ha invertido tiempo, prestigio y plata en el Acuerdo con las Farc. La Comunidad Europea sacó pocas horas después del video de Márquez un comunicado en el que expresa su respaldo a la implementación del Acuerdo de Paz.

Por su parte, la ONU, a través de la Misión de Verificación en Colombia, condenó el rearme de los exguerrilleros y reconoció a los desmovilizados que cumplen el acuerdo.

Aun con estos respaldos claves para la implementación del Acuerdo, no le será fácil a Duque no ceder totalmente al discurso de Uribe y el Centro Democrático si dada la debilidad militar con la que arranca el grupo de Márquez apelan al terrorismo para existir y hacerse sentir.

El incentivo a recurrir al terrorismo

Márquez en su discurso dijo que no atacarán a los militares y policías, con lo cual en principio descarta la tradicional guerra de guerrillas en donde los campesinos terminan siendo los grandes sacrificados. Y dijo que concentrarían sus ataques contra “la oligarquía”.  Esto quiere decir que si concretan su amenaza, el país se tendrá que preparar para ataques como el del centro Andino o incluso el Club El Nogal, cuyo autor intelectual fue el Paisa, que estaba hoy al lado de Márquez.

Una fuente que mantiene contactos con los miembros más radicales en la Universidad Nacional nos dijo que lo ocurrido hoy era previsible porque “la reconstrucción del aparato político clandestino de las Farc en las ciudades viene desde hace más de un año”.

Dice que las apariciones de expresiones clandestinas en las universidades bajo las siglas PC3 y Movimiento Bolivariano permitían entender que la reconstrucción de las redes de trabajo logístico y político estaban andando. De hecho, como contamos hace dos semanas, ya había una carta de ese movimiento, que salió en dos portales tradicionalmente cercanos a las Farc, invitando a Márquez y a Santrich a refundar un nuevo movimiento político.

Al menos desde hace un año, como contó La Silla Cachaca, reaparecieron en la Nacional encapuchados reivindicandose como integrantes de “las verdaderas Farc” en un momento en que Santrich ya había sido detenido y se desconocía el paradero de Márquez.

Que estas redes, sobre todo si logran articularse con las milicias urbanas del ELN como dijeron que buscarían hacerlo, sean capaces de producir un atentado terrorista pondrá a prueba las capacidades de inteligencia del Estado en un momento en que la Fiscalía está sin jefe en propiedad y el Ejército está inmerso en un mega escándalo de corrupción.

En conclusión, aunque lo sucedido hoy era un escenario probable dado el triunfo del No, los problemas de la implementación del Acuerdo desde el mismo gobierno Santos, la novela de Santrich, la elección de Trump y del candidato que se oponía al proceso de paz, ver a Márquez, a Romaña y a Santrich armados no deja de ser una noticia impactante. Y deprimente por lo que significa para la tranquilidad y la vida de los colombianos.

Fuente: https://lasillavacia.com/tiro-al-aire-ivan-marquez-santrich-y-compania-73228

Los comandantes Iván Márquez, Santrich y “El Paisa” anuncian que las FARC retornan a la lucha armada contra el Gobierno fascista de Duque

Resumen Latinoamericano

El comandante Iván Márquez ha reaparecido en un vídeo junto con otros líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, como Jesús Santrich y El Paisa, para anunciar ‘una nueva etapa de lucha armada’.

«Anunciamos al mundo que ha comenzado la segunda Marquetalia (lugar de nacimiento de las FARC hace más de medio siglo) bajo el amparo del derecho universal que asiste a todos los pueblos del mundo de levantarse en armas contra la opresión», afirma Márquez en el vídeo divulgado en internet, en el que aparece al lado de una veintena de hombres armados con fusiles.

Entre quienes le acompañan se puede ver a Seuxis Paucias Hernández, Jesús Santrich» y a Hernán Darío Velásquez, «El Paisa«.

«Nunca fuimos vencidos ni derrotados ideológicamente. Por eso la lucha continúa. La historia registrará en sus páginas que fuimos obligados a retomar las armas», señala en otro aparte del manifiesto leído en el vídeo de 32 minutos y con fecha 29 de agosto de 2019.

En la grabación, Márquez dice que hablan desde algún punto en la zona del río Inírida, situado en la región amazónica del sureste del país, cerca de las fronteras con Venezuela y Brasil.

Márquez asegura que la decisión de volver a las armas «es la continuación de la lucha guerrillera en respuesta a la traición del Estado al acuerdo de paz de La Habana» y asegura que buscarán alianzas con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Márquez ya había criticado varias veces desde la clandestinidad la dejación de armas por parte de las FARC, lo que calificó de «error». Márquez agrega que desde la firma de la paz, que tuvo lugar en noviembre de 2016, no se detiene la matanza de líderes sociales y de exguerrilleros y culpa al Estado de no cumplir lo pactado.

Al final del manifiesto leído por Márquez, Santrich, interviene para lanzar la arenga «Vivan las FARC-EP«, que el resto de guerrilleros responde con un «viva».

Fuente. https://www.rebelion.org/noticia.php?id=259951

Publicado por:

David Macias

August 30

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