Los ejes centrales de una política urbana de paz en el Valle del Cauca. Horacio Duque y Juan José Cadena.

La construcción de la paz urbana es un gran reto para el Valle del Cauca.

La Secretaria Territorial de Paz Territorial y reconciliación del Valle del Cauca es la institución pública de la gobernación del departamento cuya función central es la de gestionar los asuntos de la paz y la construcción de la misma en todo el territorio de su jurisdicción.

El Modelo de gestión Territorial de paz, fruto de un amplio proceso de concertación con las comunidades rurales y urbanas es su principal herramienta de gestión. No obstante que en los Acuerdos de paz entre el gobierno del Presidente Juan Manuel Santo y las Farc firmados en el 2016 el tema urbano no fue objeto de negociaciones y consensos, en el caso del Valle del Cauca se considera que dicha materia es prioritaria, dado el alto impacto de las conflictividades en las ciudades y sus repercusiones en la convivencia ciudadana.

El sujeto de la paz urbana.

La paz urbana es un asunto que demanda nuestra atención analítica y nuestra preocupación en el quehacer cotidiano institucional.

En ese sentido conviene hacer las siguientes aclaraciones preliminares. Una, que la paz urbana no es una política de orden público y de seguridad policial, tema del que se ocupan aquellos que abordan la violencia que se desprende de la criminalidad común, la cual es atendida por los alcaldes, los cuerpos policiales y la justicia ordinaria.

Y dos, que en nuestro caso, la paz urbana no se reduce a las áreas urbanas de Cali y su ámbito metropolitano. Es también un tema que involucra los otros centros urbanos del departamento.

Otro elemento central del Modelo urbano de paz es la constitución del sujeto y la subjetividad de la paz urbana en el marco de un proceso de reconstrucción del tejido social y comunitario.[1]

Gestores de paz y líderes comunitarios de la misma integran esa subjetividad con sus propias demandas, narrativas y símbolos que dan fuerza al imaginario de la no violencia urbana.

El sujeto de la paz urbana no puede confundirse con redes para policiales o gestores de convivencia que acompañan y complementan a las policías municipales y metropolitanas.

Con estas premisas pasemos a indicar cada uno de los aspectos del Modelo territorial de paz urbana.

Los territorios urbanos de paz.

En la perspectiva de la construcción de paz urbana se propone construir los “Territorios Urbanos de Paz y Reconciliación”, apuesta que no pretende reemplazar otras apuestas en el territorio, pero que sí se centra en la dinamización de iniciativas en torno a la construcción de la “paz positiva” y de la “paz y cultural” en el territorio.

La seguridad alimentaria es fundamental para la paz urbana.


El objetivo de esta iniciativa es movilizar esfuerzos que contribuyan a la transformación de condiciones estructurales y culturales en territorios con altos índices de conflictividad y violencia en zonas urbanas (conflictividad que incluye el accionar de delincuencia común organizada y sus consecuencias sobre la población local), a fin de lograr la paz y la convivencia.

En el caso del Departamento del Valle del Cauca, se ha considerado desarrollar como primer paso una iniciativa experimental en Cali, con miras a escalarla al nivel departamental y replicarla en los municipios priorizados en donde el tema de seguridad y las dinámicas de conflictividad y violencia son complejas, principalmente en Buenaventura, Palmira, Cartago, Tuluá, Yumbo, Jamundí, Florida, Pradera, entre otros.

Paz urbana es convivencia comunitaria.

Así, el proyecto piloto se haría en la Comuna 1 de Cali, siendo necesario ampliarlo posteriormente a otras comunas (Comunas 20, 18, 13, 14, 15, 16, 21, 10) del municipio.

La estrategia para la implementación de los “Territorios Urbanos de Paz y Reconciliación”.

La estrategia para la implementación de los “Territorios Urbanos de Paz y Reconciliación” consiste en dinamizar los esfuerzos de las instituciones y organizaciones sociales y comunitarias, así como del sector privado, que contribuyan a la formación de capacidades sociales e institucionales para agenciar e implementar iniciativas que transformen estructuralmente las condiciones de conflictividad y violencia en los territorios intervenidos, tanto las derivadas de la confrontación armada Estado-insurgencia como de otras situaciones relativas a las actividades ilegales (formas de delincuencia organizada).

Dicha estrategia está estructurada en varias líneas de acción, todas ellas derivadas del Modelo de Gestión Territorial para la Paz, según se presenta en los apartes siguientes: i) Inclusión de la conflictividad urbana en la agenda de los Consejos Territoriales de Paz, Convivencia y Reconciliación; b) Acompañamiento psico-social, restaurabilidad y reconciliación; c) Encadenamientos rurales-urbanos de las economías locales para la seguridad alimentaria; d) Formación de liderazgos locales civiles para la paz y la reconciliación; e) Educación y comunicación para la paz; f) Recuperación de la memoria histórica y resignificacion del sentido del territorio; g) Identificación, reconocimiento y dinamización de iniciativas culturales y artísticas; y h) Intercambio de experiencias significativas.

Inclusión de la conflictividad urbana en la agenda de los Consejos Territoriales de Paz

Se trata de incluir en la agenda del Comité Departamental y de los Comités Municipales de Paz, las propuestas para superar las condiciones conflictivas de las zonas urbanas del respectivo territorio, mediante la formulación específica de una Estrategia de Paz Urbana tanto para el Departamento como para cada uno de los respectivos municipios.

Para ello se recomienda crear, en el seno del respectivo Comité, una comisión especial dedicada al tema de la Paz Urbana, e institucionalizar el proceso de caracterización de la situación y de formulación de la estrategia, para lo cual deberá buscarse el apoyo de las instituciones académicas (universidades y centros de investigación), empresas y organizaciones sociales y comunitarias.

En segundo lugar, incluir en la Red Departamental de Gestores de Paz la gestación de la información y conocimiento sobre temáticas de conflictividad y construcción de paz en los ámbitos urbanos.

Acompañamiento psico-social, restaurabilidad y reconciliación.

Se trata, en este caso de fortalecer las capacidades de la Gobernación y de las alcaldías para apoyar y coordinar sus programas y proyectos con los procesos de reincorporación comunitaria en los ámbitos urbanos, la cual exige trabajar: a) Con excombatientes reintegrados y con la población urbana receptora; y/o b) Con integrantes de grupos armados no insurgentes (bandas y pandillas) en proceso de reintegración y con los habitantes históricos del sitio, víctimas de los actos delincuenciales.

El primer elemento a tener en cuenta en este ámbito es el acompañamiento psico-social a las personas reintegradas (ex – insurgentes y/o ex – integrantes de bandas y pandillas) como a la población receptora y/o víctima a fin de generar condiciones propicias para la reintegración social de las primeras en las zonas urbanas, en el marco de la readecuación del tejido social local. Dicho acompañamiento psico-social deberá realzarse tanto a nivel individual como familiar y comunitario.

Un aspecto esencial es el trabajo psicosocial a nivel individual y grupal con los (las) las personas reintegradas, a fin de construir las actitudes y comportamientos individuales y grupales adecuados para la convivencia y la interacción social en las nuevas condiciones. El trabajo psicosocial con la población receptora y/o víctima para este mismo efecto. Otro aspecto esencial es la asistencia psicosocial a las personas y hogares víctimas (del conflicto armado o de los actos delincuenciales) residentes en el escenario espacial urbano del proceso de reintegración.

Lo anterior está íntimamente ligado con la implementación de procesos de restauración de los lazos entre víctimas y victimarios basados en la implementación de mecanismos de justicia restaurativa la cual busca (a diferencia de la justicia retributiva o punitiva) el reconocimiento de la agresión por parte del victimario, la visibilización de sus consecuencias sobre las víctimas, y la construcción consensuada de acciones de reparación (no basada en el principio del “castigo al culpable”).

Los dos elementos anteriores constituyen la base para el desarrollo de una cultura de la tolerancia y para la implementación del proceso de reconciliación social, mediante los cuales se busca contribuir a la construcción de las transformaciones sociales y culturales necesarias para la Paz Urbana.

Paz urbana con techo digno para los reincorporados y las victimas.

A este respecto, se propone la creación, en la respectiva Comuna, de un Consejo Local de Paz y Convivencia, conformado por las instituciones y organizaciones sociales y comunitarias (iglesias, instituciones públicas, empresas y gremios, cooperación internacional, etc.). Este Consejo tendría una duración de cinco años, y estaría encargado de la formulación de una estrategia de Paz Urbana específica para esta y de la coordinación de las distintas intervenciones en la misma. Uno de los ámbitos principales de dicha estrategia y de las respectivas acciones debe ser el tema de la resocialización de exintegrantes de las bandas y pandillas urbanas reintegrados.

Lo anterior, en coordinación con la estrategia adoptada por el respectivo Consejo Municipal de Paz, Convivencia y reconciliación, y por el Consejo Departamental.

Encadenamientos rurales-urbanos de las economías locales para la seguridad alimentaria.

El objetivo consiste en generar encadenamientos productivos sostenibles entre las actividades económicas locales rurales y las actividades económicas locales urbanas en el marco de la estrategia de seguridad alimentaria.

Específicamente, se trata de establecer encadenamientos y generar sinergias entre la producción de alimentos localizada en los corregimientos rurales contiguos a la respectiva Comuna urbana, y las actividades de distribución de alimentos por parte de las unidades comerciales (preferiblemente de las tiendas de barrio y las plazas de mercado locales) localizadas en la misma.

Para ello, se propone la creación de una red de producción y distribución de alimentos conformada por las unidades productivas campesinas de las zonas rurales vecinas a la Comuna y por las tiendas y plazas de mercado localizadas en la misma, orientada a contribuir a la seguridad alimentaria de la población allí localizada.

Vivienda digna para la paz.

Construir la paz urbana implica transformar las condiciones de vivienda de la población y en ese sentido deben hacerse los ajustes en los Planes de Ordenamiento Territorial para que los programas de vivienda de interese social y prioritario resuelvan los déficits en esta materia dando prioridad a los reincorporados y a las víctimas.

Paz urbana con derecho al trabajo.

Estrategias de empleo.

Un modelo de paz urbana debe contemplar estrategias de empleo para los reincorporados y las victimas mediante procesos de contratación de las administraciones municipales con las organizaciones comunitarias correspondientes.

Formación de liderazgos locales civiles para la Paz y la reconciliación.

En el caso de los contextos urbanos, merece destacarse la formación de liderazgos locales civiles para la paz y la reconciliación, como una contribución al fortalecimiento de la democracia.

En primer lugar, se propone promover el liderazgo para la transformación de los conflictos, orientado a la formación de personas, grupos e instituciones que adquieran la capacidad y credibilidad para asumir un papel protagónico en el trámite de los conflictos por medios pacíficos, evitando el uso de la violencia.

En segundo lugar, se propone promover los nuevos liderazgos políticos locales, dando prioridad a aquellos sectores de población urbana quienes tradicionalmente no han contado con una representación equitativa en las corporaciones públicas, en este caso el respectivo Concejo Municipal y la Asamblea Departamental.

Educación y comunicación para la paz.

Se trata de formular e implementar una estrategia local de Educación y Comunicación para la Paz, orientada a la transformación de las condiciones culturales en los territorios urbanos con altos índices de conflictividad y violencia intervenidos.

En primer lugar, se propone implementar una estrategia de Educación y Comunicación para la Paz, en dos frentes:

a) El primero, orientado hacia las instituciones educativas localizadas en el territorio urbano intervenido (Comuna), e incluirá las prácticas pedagógicas que contribuyan a la implementación del proyecto transversal de convivencia escolar, la implementación de la Cátedra de Paz, la resolución pacífica de los conflictos y el respecto por los Derechos Humanos, y la implementación de los comités de convivencia escolar.

b) El segundo, aplicado a las organizaciones comunitarias del territorio urbano intervenido (Comuna), para lo cual se propone la implementación de un modelo de Escuelas de Paz y Convivencia en el territorio urbano intervenido (Comuna). Dicho modelo se orientará a propiciar un comportamiento social colectivo de apego a la Ley, a la cultura ciudadana y a la construcción de la paz.

En segundo lugar, una estrategia de comunicación pública que se apoye en los medios de comunicación institucionales y comunitarios urbanos locales, orientada a la participación ciudadana y a promover los valores cívicos, el reconocimiento de las diferencias sociales y políticas, la igualdad de oportunidades y la integración política y social.

La recuperación de la memoria histórica y la resignificacion del sentido del territorio urbano.

Se orienta a arraigar en la población urbana del territorio intervenido la memoria histórica, e inducir en la población local del territorio urbano intervenido una visión futura del mismo orientada a la superación de las conflictividades específicas y a la construcción de un gran “pacto social” que permita reorientar la vida colectiva del mismo en un sentido positivo y promisorio.

En primer lugar, se propone constituir e implementar mecanismos de apoyo institucional por parte de la Gobernación del Valle y de la alcaldía respectiva a las actividades necesarias para la reconstrucción histórica de las conflictividades en el territorio urbano intervenido, y para la divulgación de los hallazgos respectivos.

Para ello, se propone realizar convocatorias, financiar y acompañar la implementación de iniciativas de memoria histórica local realizadas por organizaciones de víctimas, organizaciones étnicas y ciudadanas formalizadas, que demuestren trayectoria en términos de implementación de acciones e iniciativas de memoria histórica.

En segundo lugar, se propone divulgar los hallazgos mencionados, es decir la verdad histórica sobre las conflictividades locales, a través de los medios de comunicación institucionales y comunitarios locales, y a través del Museo Departamental de la Memoria Histórica.

En tercer lugar, relacionar la reconstrucción de la verdad histórica mencionada con los procesos de planeación participativa del desarrollo del municipio respectivo: formulación del Plan de Desarrollo, así como de las políticas y programas poblacionales y sectoriales de desarrollo.

Identificación, reconocimiento y dinamización de iniciativas culturales y artísticas.

Se trata de visibilizar y promover las iniciativas culturales y artísticas locales que busquen: a) Divulgar la memoria histórica; y/o b) Promover la participación ciudadana, los valores cívicos, el reconocimiento de las diferencias sociales y políticas, la igualdad de oportunidades y la integración política y social; y/o c) Promover una visión futura del territorio urbano intervenido orientada a la superación de las conflictividades del territorio y una visión futura positiva y promisoria del mismo.

Para ello se propone, en primer lugar, implementar programas de formación para gestores culturales locales, en el tema de incorporación de la construcción de paz y de la memoria histórica en las manifestaciones artísticas y en el patrimonio cultural inmaterial (diplomados o similares).

En segundo lugar, promover concursos para la financiación de iniciativas artísticas y de conservación del patrimonio cultural local que incluyan los temas de la memoria histórica y de la superación de las conflictividades locales.

En tercer lugar, realizar eventos artísticos y culturales gratuitos para las comunidades de los territorios urbanos intervenidos, orientados a promover la memoria histórica y la superación de las conflictividades en el territorio.

En cuarto lugar, realizar publicaciones académicas en arte orientadas a promover la memoria histórica y la superación de las conflictividades en el territorio.

Paz urbana con memoria histórica.

Intercambio de experiencias significativas.

El objetivo consiste en socializar las experiencias significativas sobre la transformación de las conflictividades y la superación de los conflictos en territorios urbanos con altos índices de conflictividad y violencia, conflictividad que incluye el accionar de delincuencia común organizada y sus consecuencias sobre la población local, a fin de lograr la paz y la convivencia.

Lo anterior permitirá cualificar y dinamizar el aprendizaje social colectivo y hacer más eficaz el trabajo del liderazgo para la transformación de las conflictividades.

Para ello se propone, en primer lugar, la apertura de espacios en las emisoras y canales institucionales y regionales dedicados a la divulgación del trabajo de las organizaciones y los movimientos sociales, a fin de dar a conocer los hechos o experiencias de paz desarrollados por las instituciones públicas, el sector privado y las organizaciones comunitarias locales.

En segundo lugar, incluir en las actividades de la Red Departamental de Gestores de Paz, la divulgación y socialización de las experiencias exitosas sobre la transformación y la superación de las conflictividades en los ámbitos urbanos.

En tercer lugar, la realización de encuentros y talleres con las instituciones públicas, el sector privado y las organizaciones comunitarias, en los cuales se pueda socializar dichas experiencias y promover el aprendizaje y la inteligencia colectiva para la transformación de las conflictividades y la superación de los conflictos. Uno de los temas importantes se refiere a la reintegración de excombatientes de la insurgencia y la resocialización de miembros de las bandas y pandillas urbanas reintegrados a la vida social local.

La metodología para la implementación del proyecto.

La metodología propuesta para la implementación del proyecto consta de seis pasos básicos:

a) Mapeo de las conflictividades y violencias específicas del territorio urbano intervenido (caracterización, dimensionamiento, líneas de base).

b) Mapeo de actores institucionales y comunitarios relevantes en el territorio (instituciones públicas, iglesias, universidades, empresas y gremios, ONG, organizaciones comunitarias).

c) Identificación de líderes (énfasis en mujeres y jóvenes) para el proceso de transformación

d) Realización de acuerdos para la transformación de las conflictividades y constitución de la plataforma de coordinación para las intervenciones.

d) Planeación de la implementación del “Territorio de Paz y Reconciliación”.

e) Agenciamiento de las intervenciones de los distintos actores, seguimiento y evaluación.


[1] A este respecto es conveniente acudir a los análisis de marcos como un referente teórico que contribuye a la reflexión correspondiente sobre la construcción de sujetos y subjetividades. Ver en el siguiente enlace electrónico consultado el 31 de julio del 2019 http://www.scielo.org.mx/pdf/soc/v33n93/2007-8358-soc-33-93-87.pdf  

Publicado por:

David Macias

July 31

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