“Patrones” y campesinos: tierra, poder y violencia en el Valle del Cauca (1960 – 2012).

La gran hacienda valluna.

30 de agosto del 2019.

Presentación.

Este documento hace parte de la serie de estudios transversales emprendidos por el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) sobre el conficto armado interno colombiano y cuya atención se centra en la relación conficto armado – problema agrario, con particular interés en el tema del despojo de tierras, los cambios en la estructura agraria, algunos aspectos relevantes de los efectos del conflicto armado sobre el movimiento campesino y las organizaciones sociales campesinas, encuadrando todo esto en un proceso de reconfguración territorial de larga duración.

Caña, indigenas y militares.

Esta aproximación a la problemática agraria y rural en el Valle del Cauca partió en el año 2008 del interés del Área de Memoria Histórica de la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación (CNRR) por analizar los sucesos violentos del municipio de Trujillo, sucedidos entre 1989 y 1991, como parte del estudio emblemático con el que se daría inicio a las actividades investigativas del Grupo de Memoria Histórica (GMH), constituido a partir del mandato de la ley 975 de 2005. El objetivo del grupo estaba orientado a la construcción de una narrativa sobre el conflicto armado desde la perspectiva de las víctimas de la violencia en Colombia, en el período comprendido entre 1960 y 2013. Como parte del desarrollo de este propósito se constituyó la línea de investigación Tierra y Conflicto, en el marco de la cual se realizó la investigación sobre la masacre de Trujillo en el Valle del Cauca, en su componente agrario. También fueron producidos los textos: El despojo de tierras y territorios: aproximación conceptual (2009) y La tierra en disputa: memorias del despojo y resistencias campesinas en la Costa Caribe, 1960 – 2010, entre otros trabajos. Durante el año 2013 finalizó su mandato el GMH, con la entrega del informe general sobre el conflicto armado y su evolución, titulado Basta ya: Colombia, memorias de guerra y dignidad (2013). En el año 2012, luego de la creación del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) por mandato de la ley 1448 de 2011, se constituyó la línea de investigación Tierra, Organización Social y Territorio, a partir de la cual el CNMH retomó la investigación sobre el problema agrario colombiano en una perspectiva más amplia, que implicaba, entre otras cosas, relacionar el problema de la tierra con transformaciones territoriales de mayor envergadura, ligadas a la economía y la política. También se buscó establecer la afectación a las organizaciones sociales rurales por la guerra. En el marco del trabajo de la línea referida, se propuso la actualización del informe sobre el Valle del Cauca, titulado Tierra, poder y violencia en el Valle del Cauca, 1960 – 2008, el cual había sido elaborado como insumo para el informe del caso emblemático de la masacre de Trujillo. El resultado de este trabajo es el que el lector/a tiene en sus manos. En el caso particular de esta investigación, el análisis de los hechos violentos de Trujillo y su relación con los conflictos agrarios condujo a considerar una visión más amplia en términos espaciotemporales. Esta determinación implicó abordar la dimensión regional (y sub regional), en aras de visualizar la problemática relacionada directamente con el tema de tierras, la recomposición territorial y el conflicto armado, ampliando a la vez el espectro temporal. De esta manera, era necesario comprender procesos que se habían desencadenado desde los años sesenta hasta el presente, no circunscritos estrictamente al período en el que sucedieron los hechos violentos de Trujillo. Esta exploración debe considerarse como una apuesta metodológica que facilita establecer, además, las limitaciones de un trabajo de estas características en medio del conflicto armado. El relato construido sobre algunos de los hechos y procesos acontecidos en el Valle del Cauca en distintas etapas históricas del conflicto social y armado a partir de 1960 y hasta el año 2012 se concentra en las subregiones centro y norte, teniendo como marco de referencia los procesos generales de desarrollo económico, conflicto armado, organización y movilización social campesina acaecidos en el período de tiempo y en el espacio delimitados.

Campesinos, trabajo y pobreza.

En virtud de la identificación de hitos históricos por las personas entrevistadas durante el trabajo de investigación, el documento se divide en dos grandes períodos de tiempo, a saber: 1960 – 1990 y 1991 – 2012. Cada uno de ellos, en su interior, encierra procesos que permitieron configurar las condiciones y las oportunidades para que determinados fenómenos se consolidaran, se transformaran o desaparecieran. Así, entonces, se establece una sub periodización que facilita la identificación de los momentos clave de transformación de las dinámicas encuadradas en el conflicto armado en el plano departamental y sub regional. Es importante advertir al lector/a que la narración presentada intenta exponer de forma simultánea elementos asociados a los procesos socio-políticos del campesinado con los de la economía y el conflicto armado, de tal suerte que se podría tener la impresión de que se repiten referencias a cada uno de ellos. Sin embargo, la economía correspondiente al período 1960 – 1990 es muy distinta a la economía de los años comprendidos entre 1991 y 2012. Lo mismo sucede para los fenómenos asociados a los procesos organizativos y a las dinámicas de la guerra. Esta suerte de narración simultánea de fenómenos y dinámicas permitirá a los lectores comprender de forma relacional distintos momentos de la historia sub regional, evidenciando no sólo la transformación y/o permanencia de actores, sino también la variación en los intereses disputados, las transformaciones productivas y, en el caso del conflicto, los cambios asociados a la capacidad militar de uno u otro actor para controlar el territorio. En síntesis, se hará referencia a las mismas variables de orden económico, socio político y de conflicto, pero en tiempo – espacio distinto. El desarrollo de esta argumentación se presenta en dos partes, así: a primera corresponde al período entre 1960 y 1990, y la segunda, entre 1991 y 2012. En su interior, cada parte está sub dividida en capítulos, sumando un total de siete. La primera parte está constituida por los capítulos I al III. El primero, titulado Contexto del desarrollo del Valle del Cauca, enfatiza grandes tendencias en las dinámicas económicas y sociales que permitieron la consolidación de una diferenciación socio espacial regional, a partir de la cual en la zona plana se robustecería la economía agroindustrial de la caña y en la de ladera, la economía cafetera, denotando un proceso de modernización económica y de transformaciones socio-espaciales bastante complejo. También se destacan los conflictos por la tierra asociados a este proceso. En este sentido, buena parte del documento se refiere al conflicto social generado en torno a la tierra. El segundo capítulo, titulado: Una estructura agraria dinámica, mas no virtuosa, sigue encuadrado en el período 1960 – 1990, evidenciando cómo la crisis económica de la caficultura en la zona de ladera permitió, por un lado, la consolidación de un modelo productivo de carácter agroindustrial, asociado al monocultivo del pino y a la vez, el ingreso a la sub región de los cultivos de uso ilícito, en tanto en la zona plana el cultivo de la caña se dinamizaba significativamente. En el capítulo tres, titulado: Estructuración de las organizaciones campesinas, movilización social e incursión de los narco-traficantes en el centro y norte del Valle del Cauca, se expone el proceso de conformación de las organizaciones sociales campesinas, sus influencias socio-políticas, objetivos y dinámicas organizativas en un contexto de redefinición de identidades socio-políticas, derivado del período de la violencia, al cual se articulan nuevos actores como los narcotraficantes y los guerrilleros, dando inicio a una nueva etapa encuadrada en el conflicto armado interno contemporáneo. De la mano de estos procesos va la modernización económica de la agroindustria de la caña y el ejercicio de la violencia extrema contra el campesinado por parte de los nuevos actores territoriales, principalmente de los narcotraficantes. Con el ejercicio de la violencia, derivado de la competencia social, política, económica y territorial de los narcos con las guerrillas, se desencadena la reconfiguración de los procesos organizativos campesinos. Se relata entonces el desarrollo del trabajo organizativo de las asociaciones campesinas en las subregiones centro y norte del Valle del Cauca, profundizando históricamente en la consolidación de los narcotraficantes como grupo social y como poder territorial, en disputa con las guerrillas. En este sentido, se profundizan elementos ya expuestos. La segunda parte está constituida por los capítulos IV al VII y aborda el período comprendido entre 1991 y 2012, destacando tres sub períodos para la comprensión del proceso de transformación socio-territorial como del conflicto: 1991 – 1999; 2000 – 2005 y 2006 – 2012.

La eterna ilusion de los campesinos vallunos: la tierra.

Así, entonces, el capítulo cuatro, titulado: Crisis económica, conflicto y movilización campesina (1991-1999), aborda el primer sub período, introduciendo elementos que van a configurar la realidad social, política y económica del país, el Valle del Cauca y la sub región, hasta el presente. En este capítulo se narra el proceso de cualificación organizativa y de movilización social del campesinado, derivado de la crisis económica y social de uno de los pilares de la economía nacional: la producción cafetera. En un contexto de crisis del modelo económico del desarrollo estructurado a partir de la caficultura, se suceden las disputas por el control social de la población y por la hegemonía territorial entre narcotraficantes y guerrillas, dando como resultado el desarrollo de acciones extremas de violencia que superan dramáticamente cualquier límite establecido por el ser humano, derivando esto en la agudización de la violencia, el abandono y el despojo de tierras. En el capítulo cinco, cuyo título hace referencia a la violencia, el conflicto y el declive de la organización campesina 2000 – 2005, se presentan una serie de elementos relacionados con la expansión de los grupos paramilitares de la mano de los narcotraficantes, algunos empresarios y algunos miembros de las fuerzas armadas y de policía, que terminaron favoreciendo de cierta forma el desarrollo económico, al salvaguardar la agroindustria (y a los agroindustriales) de la amenaza guerrillera, desvertebrando la organización social del campesinado y aportando elementos para la consolidación, años después, de un orden social regido principalmente por los narcotraficantes. Se trata entonces de presentar un nueva etapa del desarrollo económico, de las relaciones de poder y del conflicto en el Valle del Cauca, concentrando la atención en las dinámicas del conflicto armado y el desarrollo económico, así como en los procesos de violencia, despojo y reconfiguración territorial de la zona de ladera, en los que el campesinado y sus organizaciones se vieron drásticamente afectados. Esta argumentación sigue desarrollada en el capítulo seis, titulado: Orden social regional, reconfiguración de la organización campesina y auge económico en la zona plana (2006 – 2012). En este aparte se exponen elementos que permiten comprender la configuración de una nueva territorialidad soportada en el poder narcotraficante y estructurado a partir de disputas internas entre nuevos y viejos capos y sus grupos armados, pero también mediante el aprovechamiento del tejido territorial estructurado por la economía cafetera y de la caña. En este proceso fueron desvertebradas las organizaciones campesinas, promovido el abandono y el despojo de tierras, así como el desplazamiento forzado de población. En la parte final del capítulo se presentan, a manera de síntesis, las modalidades de despojo y algunas de sus implicaciones. En el capítulo siete se aborda el tema del abandono y el despojo de tierras, en un contexto de reconfiguración y reacomodamiento de los poderes locales y regionales asociados al narcotráfico. En este orden social imperante se desarrollan las políticas de restitución de tierras. En la parte final del documento se propone la recapitulación, intentando ligar varios de los aspectos expuestos a lo largo del trabajo. En anexo se presentan de forma general una serie de elementos relacionados con las organizaciones de los pueblos indígenas y las comunidades afrocolombianas, como con el despojo de tierras. Si bien este aspecto no hacía parte constitutiva del informe, la presentación general que aquí se hace tiene el objetivo de proponer discusiones que permitan explorar la vida de la población rural en el Valle del Cauca, como los procesos de violencia y de conflicto entorno a la tierra y el territorio que ellas han experimentado. Se trata más bien de enunciar una problemática, invitando a investigadores e investigadoras a indagar sobre estos temas en la región y el país. Conviene advertir al lector/a que algunos apartes de este documento fueron publicados en el libro elaborado por el Área de Memoria Histórica de la CNRR, Trujillo, una tragedia que no cesa, los cuales se refieren particularmente a aspectos relacionados con los sucesos violentos de Trujillo. En este documento se amplían y complementan varios de estos aspectos para beneficio de los lectores y de la población víctima del conflicto armado interno, en relación con la comprensión de lo sucedido. Este documento fue elaborado a partir de la combinación de abundante información derivada de la recopilación de documentos primarios producidos por organizaciones sociales rurales, entrevistas y conversaciones colectadas en el trabajo de campo realizado en los municipios del centro y norte del Valle y en las ciudades de Cali y Bogotá. Las entrevistas y conversaciones se realizaron con personas víctimas de la violencia, que, a su vez, fungían algunas de las veces como líderes y lideresas de organizaciones sociales, de tal suerte que la versión aquí consignada de algunos de los hechos se construye principal y privilegiadamente desde la perspectiva de las víctimas. Se contó igualmente con la percepción de observadores académicos de los distintos procesos económicos, sociales y políticos, trasmitida a través de documentos escritos principalmente.

No cede la ilusión campesina por los derechos agrarios.

El documento del CNMH se puede consultar y analizar en el siguiente enlace electrónico consultado el 29 de agosto del 2019 http://www.centrodememoriahistorica.gov.co/descargas/informes2014/patronesyCampesinos/patrones-y-campesinos-tierra-poder-violencia-valle-del-cauca-insertos-baja.pdf

Publicado por:
David Macias
August 30