Zonas Futuro Una estrategia dirigida a desdibujar la paz territorial del Acuerdo Final. Sandra Naranjo Aristizabal y Diana Machuca Pérez.

Ceballos, Alto Comisionado de Paz, artifice de las Zonas Futuro, antiguos territorios uribistas de estabilizacion.

Introducción.

A continuación se plantea una problematización a la iniciativa de las Zonas Futuro lanzadas recientemente por el actual Gobierno como una estrategia que desdibuja la propuesta de paz territorial concebida en el Acuerdo Final.

El propósito se desarrolla en tres momentos: primero, se hace una exposición del contenido de la iniciativa; segundo, se analiza el modo en que esta atenta contra la concepción de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial que sustentan la base territorial del Acuerdo Final, y, finalmente, se incluye un tercer apartado dirigido a destacar cómo las Zonas Futuro se configuran como uno de los varios ejericios de paralelismo institucional que viene adelantando este Gobierno en el marco de su tendencia a simular la implementación del Acuerdo Final en abierta contravía con su contenido.

Las Zonas Futuro como política de seguridad y lucha antidrogas Las Zonas Futuro son una nueva estrategia gubernamental lanzada el pasado 8 de agosto por parte del presidente Iván Duque en el municipio de Tumaco. De acuerdo con la exposición del Presidente, las Zonas Futuro se caracterizan por sus economías ilícitas, la violencia y la criminalidad, la ausencia de Estado o su precaria presencia y altos índices de necesidades básicas insatisfechas (Presidencia, 2019b). Es así como la Presidencia propone en dichos lugares “dirigir una acción estatal unificada que permita transformar los territorios y lograr su control institucional, promoviendo legalidad, emprendimiento y equidad” (Presidencia, 2019a). De esta manera, la estrategia plantea como objetivo la transformación productiva de los territorios, garantizar el acceso a los servicios sociales básicos y formalizar la propiedad de la tierra, restituir a los despojados y promover la iniciativa privada y la economía. A partir de esta idea, la estrategia contempla los siguientes pilares: 1. Juntos: El Estado no llega de manera articulada, se requieren que lleguen todas las instituciones de manera conjunta. 2. Coordinación y compartir intereses comunes: Trabajo de articulación. 3. Rendición de cuentas: Garantizar la transparencia en la inversión y ejecución de los recursos. Bajo este marco, la intervención en las Zonas Futuro dispone de unos objetivos y acciones que se inscriben en los criterios del Gobierno consignados en el Plan Nacional de Desarrollo, a saber: legalidad, emprendimiento y equidad.

Objetivos. Del Plan Nacional de Desarrollo.

Legalidad.

 Enfrentar y desarticular las redes criminales. Luchar contra el narcotráfico bajo el concepto de la Ruta Futuro: Visión integral para acabar con los cultivos ilícitos; combinar estrategias de erradicación forzada. Acabar con el narcotráfico, pues es el causante del asesinato de los líderes sociales. Desmantelamiento de los carteles.

Emprendimiento.

Buscar que la pequeña, mediana y gran empresa prospere trayendo inversión y generando empleo. Fomentar el pequeño emprendimiento: salones de belleza, productos para la piel, comercialización pesquera. Acceso a crédito para micro y pequeños empresarios. Facilitar llegada de nuevos mercados. Cosecha y venda a la fija: programa del gobierno de Duque (venta de productos sin intermediarios). Fortalecer sellos productivos de la región que permitan pasar la página del narcotráfico: cacao, palma, frutales, activación pesquera.

Equidad.

Traer soluciones de vivienda. Mejoramiento de pisos, techos, baños y baterías sanitarias. Programa de adulto mayor. Mejorar el pago mensual. Programas de educación: primera infancia, programas de doble titulación y educación gratuita de jóvenes a la educación superior.

Desconfiguración y desconocimiento de los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial.

El Acuerdo Final de paz prioriza la intervención estatal en unas regiones específicas a través de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que, de acuerdo con su diagnóstico, son regiones altamente vulnerables, víctimas de las históricas condiciones de inequidad territorial expresadas en pobreza y situaciones de alta conflictividad armada. Esta intervención propuso en su momento que dichos lugares pudieran convertirse en los nodos centrales del quehacer estatal en la perspectiva de un cierre de brechas con respecto de otras regiones y de avanzar en la cimentación de unas bases mínimas a partir de las cuales fuera posible encaminarse la construcción de la paz territorial. Además de lo anterior, el Acuerdo contempla sintonizar dicha intervención territorial con una política de atención a la problemática de cultivos de uso ilícito a través del Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS) y los respectivos Planes Integrales Comunitarios y Municipales de Sustitución y Desarrollo Alternativo (PISDA), los cuales, articulados con los PDET, constituyen una estrategia integral del Acuerdo Final para atender los escenarios de conflictividad y precariedad en perspectiva de avanzar hacia una verdadera transformación territorial. Sin embargo, el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 “Pacto por Colombia, Pacto por la equidad” da un primer paso hacia el desconocimiento de los propósitos centrales de esta estrategia de intervención integral, en la medida que, si bien establece la implementación de varias de las políticas contenidas en el plan de cuatrienio con énfasis en zonas PDET, al mismo tiempo define un nuevo criterio de priorización territorial contrario a los propósitos del Acuerdo alrededor de lo que denomina Zonas Estratégicas de Intervención Integral (ZEII). Bajo el objetivo de la seguridad nacional –contrario al concepto de seguridad humana establecido en el Acuerdo Final–, estas ZEII, definidas por el Ministerio de Defensa, conllevan a la simultaneidad de dos figuras de priorización territorial que, si bien el PND anuncia deben estar articuladas (DNP, 2019:62), lo cierto es que responden a conceptos y enfoques diferentes de la intervención estatal, lo que resulta más complejo ante su eventual traslape. Ahora, aunada a dicha simultaneidad de figuras, se suma la adopción de las Zonas Futuro que, de acuerdo con la Presidencia, contribuirán a acelerar la implementación de los PDET mediante la puesta en marcha de acciones inmediatas que necesitan dichos territorios para alcanzar opciones dignas de desarrollo (Presidencia, 2019b). Asimismo, de forma insistente el Presidente advirtió que, en lugar de ir en contravía de los PDET, las Zonas Futuro contribuyen a lograr acciones de paz en los territorios: “(…) las Zonas Futuro nacen para trabajar desde y para los territorios. Llegan como una forma complementaria y congruente con los PDET, y como estrategia focalizada para atacar la violencia” (Presidencia, 2019b). Pese al tono coherente que puede contener esta propuesta, lo cierto es que el planteamiento de nuevas figuras de intervención en los territorios que se asemejan a los PDET, o que de manera superficial pueden llegar a perseguir sus mismos propósitos, genera varios interrogantes. En primer lugar, no resulta claro ni se justifica por parte del Gobierno la necesidad de crear una nueva figura. Los PDET formulados, con todas las dificultades que tuvo su planeación y con los vacíos que se encuentran en su construcción, ya son herramientas resultado de un proceso participativo con las comunidades que generó unos diagnósticos y propuestas desde las regiones, que, a su vez, esperan recursos para ser llevados a cabo. ¿Por qué no seguir entonces con esa ruta de implementación que respeta acuerdos comunitarios y en últimas el Acuerdo de Paz? En segundo lugar, en el discurso del Presidente se encuentran relacionadas estas zonas con la estrategia de Ruta Futuro, la hoja de ruta de la política antidroga de Duque, la cual insiste en el recurso y el retorno a las fumigaciones y a la criminalización del consumo, medidas que por si solas proponen un abierto rechazo a la solución del problema de las drogas planteado en el Acuerdo Final. En vista de lo anterior, existe una superposición de estrategias a nivel territorial con las ZEII, los PDET y las Zonas Futuro que desdibuja la prioridad que el Acuerdo Final pretendía de los PDET. Consecuentemente, se desnaturaliza su sentido y con ello la estructura material y territorial del Acuerdo Final con la que se esperaba que las regiones más apartadas y con precaria presencia del Estado pudieran contar con nuevas intervenciones plenamente coherentes con sus necesidades, de acuerdo con su población y, así, superar sus más esenciales limitaciones para conectarse con el resto del país. De este modo, la paz territorial a la que le apostaba el Acuerdo Final buscaba generar las condiciones sociales mínimas de bienestar que contribuyeran al cierre de espacios para la reproducción de la conflictividad. Esta superposición de zonas con criterios contradictorios o con énfasis innecesarios, cuya aparente justificación hubiera podido atenderse con una consecuente implementación de los PDET en articulación con el PNIS, pone en cuestión los esfuerzos del Gobierno para hacer del Acuerdo de Paz una política de Estado, como lo dejó señalado la Corte Constitucional. Más que inventar una nueva figura para “acelerar” la implementación de los PDET, lo que claman las regiones que los conforman es la implementación de las medidas que con sus limitaciones fueron definidas participativamente como producto de un ejercicio liderado por el Estado mismo, así como la priorización de la implementación en esas regiones de las figuras del Acuerdo Final, como el acceso a tierras, los planes nacionales, los PISDA, medidas que concebidas en su integralidad buscan atender las problemáticas más sentidas de las regiones y dar respuestas en materia de seguridad y cultivos de uso ilícito, entre otras, desde una perspectiva que, al no ser compartida por este Gobierno, se desdibuja tan paulatinamente como intentaron lograr forma. Del paralelismo institucional a la tendencia a simular la implementación del Acuerdo Final Como ha sido indicado en los informes de implementación del Acuerdo de Paz del Centro de Pensamiento y Diálogo Político (2019a, 2019b) este primer año de gobierno del presidente Duque se ha caracterizado por el incumplimiento al Acuerdo manifestado a través de tres estrategias principales: Primero, la inexistencia de un capítulo especial de paz en las bases y en la ley del Plan Nacional de Desarrollo; segundo, la simulación de la implementación, en tanto el Gobierno pone en marcha ciertas “acciones de paz” que terminan desconfigurando el sentido, los conceptos, y los propósitos del Acuerdo, y, por último, el paralelismo institucional, desde el cual se crean nuevas instituciones que, pese a su aparente convergencia con el Acuerdo, constituyen arreglos institucionales que terminan por suplantar sus propósitos centrales. A la luz de este paralelismo institucional es posible evaluar la propuesta del Gobierno sobre las llamadas Zonas Futuro, figura que termina suplantando los diseños institucionales del Acuerdo, en este caso los PDET y el PNIS, al priorizar enfoques que nunca fueron incluidos en el Acuerdo, como la seguridad desde el punto de vista de la presencia y fortalecimiento de la fuerza pública en los territorios, las fumigaciones y la criminalización del consumo, lo que desconoce no solo los ejercicios de participación comunitaria que, con algunos límites, se habían hecho en la formulación de PDET, sino una priorización territorial en perspectiva regional que generare condiciones mínimas para avanzar en la transformación de las históricas inequidades territoriales que caracterizan a Colombia y que han sido el escenario de exacerbación del conflicto en ciertas áreas del territorio nacional.

Referencias.

ʝ CEPDIPO, & CSIVI-FARC. (2019a, agosto). Documento de Trabajo No. 16. De la Paz Ausente a la Paz Simulada. Análisis del Proyecto de Presupuesto General de la Nación 2020.

ʝ CEPDIPO, & CSIVI-FARC. (2019b, septiembre). La Implementación del Acuerdo de paz durante el Gobierno de Iván Duque. Tendencia a la perfidia y a la simulación.

ʝ DNP. (2019). Bases Plan nacional de Desarrollo 2018-2022. Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad, en: https://colaboracion.dnp.gov. co/CDT/Prensa/BasesPND2018-2022n.pdf ʝ Presidencia de la República (2019a). Zonas futuro Zonas Estratégicas de intervención Integral, en: https://id.presidencia.gov.co/ Documents/190808-Infografia-Zonas-Futuro.pdf ʝ Presidencia de la República (2019b) En Tumaco, el Presidente Duque lanzó Zonas Futuro, estrategia integral para impulsar el desarrollo en los territorios más afectados por la violencia y la pobreza, en: https://id.presidencia.gov.co/Paginas/ prensa/2019/190808-Tumaco-Presidente-Duquelanzo-Zonas-Futuro-estrategia-integral-impulsardesarrollo-territorios-afectados-violencia.aspx

Fuente: http://www.espaciocritico.com/sites/all/files/izqrd/n0080/izq0080_a08.pdf

Publicado por:

David Macias

December 21

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