Documentos, Manuales y Guías sobre garantías de seguridad y auto protección de comunidades y líderes. Reforzar la protección de la población civil en conflictos armados y en otras situaciones de violencia. CICR.

Cruz Roja Internacional.

Prefacio.

Necesidad de una metodología para reforzar la protección de la población civil.

Mediante esta publicación, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) desea compartir con los diferentes organismos humanitarios y las organizaciones no gubernamentales (ONG) de derechos humanos activos en el ámbito de la protección su experiencia y sus conocimientos para realizar actividades destinadas a reforzar la protección de la población civil en conflictos armados y en otras situaciones de violencia.

Este documento se basa en las directrices internas elaboradas para los delegados del CICR en el terreno y finalizadas recientemente, tras varios años de revisiones y debates internos. Ese proceso se inició para que el CICR adoptara una metodología de trabajo más sistemática y rigurosa en el ámbito de la protección. El CICR consideró que era necesario recopilar las experiencias que había adquirido a lo largo de unos treinta años de actividades en el ámbito de la protección y traducirlas en un conjunto de directrices metodológicas generales.

Proteger a la población civil: aprender de la Experiencia Las actividades de protección del CICR se dirigen, principalmente, a dos categorías de personas: las personas privadas de libertad, en particular las que han

sido detenidas en relación con un conflicto armado o con otra situación de violencia;  la población civil y otras personas que no participan directamente o que han dejado de participar en un conflicto o en otra situación de violencia, en particular personas o grupos expuestos a riesgos específicos, como los niños, las mujeres, los ancianos, los discapacitados y los desplazados.

La labor del CICR en favor de las personas civiles y las personas privadas de libertad también incluye actividades destinadas a: restablecer el contacto entre familiares que han quedado separados y que no pueden ponerse en contacto por sí mismos, dando prioridad a los niños separados de sus padres; averiguar el paradero de las personas que han desaparecido a raíz de un conflicto armado o de otra situación de violencia. Tradicionalmente, las actividades de protección del CICR se han dirigido principalmente a las personas privadas de libertad (“actividades de detención”) y a las que no participan o han dejado de participar en un conflicto armado (los heridos y los enfermos). Con el tiempo, el CICR ha ido desarrollando métodos y herramientas para efectuar sus actividades en el ámbito de la detención. Por ejemplo, sigue en forma individual los casos de prisioneros de guerra y presta apoyo para la realización de cambios estructurales.

Sólo a partir de los años 1970, el CICR comenzó a efectuar de forma más sistemática actividades en favor de la población civil durante conflictos armados o situaciones de violencia interna2 . En ese período, específicamente en 1977, se adoptaron los dos Protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra, lo que incitó al CICR a abordar con mayor frecuencia, dentro de ese marco, cuestiones relacionadas con la conducción de las hostilidades3 . Al inicio, los métodos de trabajo del CICR en relación con la protección de la población civil se basaron en los utilizados para la protección de las personas privadas de libertad. Sin embargo, con el paso de los años, han ido evolucionando tanto los métodos empleados como las actividades realizadas por el CICR. A raíz de ciertas restricciones específicas y cada vez más numerosas —por ejemplo, en cuanto al acceso, las condiciones de seguridad, el diálogo con las autoridades—, así como de la magnitud de los retos y de los recursos necesarios para responder a las necesidades en diversos contextos, el CICR ha terminado por adoptar un enfoque global y multidisciplinario para llevar adelante sus actividades de protección. Sus experiencias, tanto negativas como positivas, le han permitido aprender a afrontar nuevos retos. Con el tiempo, el CICR ha ido elaborando estrategias multidisciplinarias complejas para abordar las cuestiones de protección en función de categorías de población con necesidades específicas (por ejemplo, niños soldados desmovilizados, víctimas de violencia sexual) que a veces necesitan la atención de personal especialmente capacitado. De este modo, el CICR procura responder mejor a necesidades específicas y reafirma su convicción de que es importante mantener un enfoque que abarque a todas las víctimas cuando se definen las prioridades de protección en un determinado contexto.

La protección de la población civil es un aspecto fundamental del derecho humanitario: las personas civiles y las que no participan directamente en las hostilidades no deben ser objeto de los ataques, y se las debe proteger y preservar. Los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales de 1977 contienen normas específicas para proteger a los civiles. En las situaciones que no están contempladas por esos tratados, en particular los disturbios internos, los civiles están protegidos por otros conjuntos de normas jurídicas internacionales —sobre todo el derecho de los derechos humanos, que comprende derechos inalienables—4 , por las legislaciones nacionales compatibles con el derecho internacional y por el principio de humanidad. Lamentablemente, la realidad actual demuestra que la población civil y, en los conflictos armados, los que han dejado de participar en las hostilidades, son los que más sufren las consecuencias de la violencia armada. La situación no ha mejorado desde finales de la Guerra Fría. La población civil no sólo queda atrapada, cada vez con mayor frecuencia, en medio de la violencia, sino que suele ser uno de los intereses en el conflicto. Esa situación puede atribuirse, inter alia, a las crecientes tensiones étnicas y religiosas entre comunidades, al colapso de las estructuras estatales, a las luchas por el control de los recursos naturales, a la mayor disponibilidad de armas, al aumento de los actos de terror y a la proliferación de los llamados conflictos armados asimétricos. La falta general de protección que hoy en día padece la población civil atrapada en medio de un conflicto armado o de otra situación de violencia no se debe a una inadecuación del marco jurídico, sino a una escasa observancia de sus normas.

Notas.

  1. Por “conflicto armado” se entiende un conflicto armado internacional o no internacional, tal como se los define en los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 y en sus dos Protocolos adicionales de 1977.
  2. Violencia interna: disturbios internos (tensiones internas) y situaciones que requieran la acción de una institución y un intermediario específicamente neutrales e independientes, de conformidad con los Estatutos del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, artículos 5 (2) (d) y 5 (3), adoptados en la XXV Conferencia Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja en octubre de 1986 y modificados en 1995 y 2007.
  3. En su comunicación interna y externa, el CICR emplea la expresión “protección de la población civil”, a pesar de que no refleja todos los aspectos de las actividades de protección en favor de las personas que no están detenidas. Esa expresión se utiliza por su concisión y para aligerar el discurso.
  4. Derechos que se consideran universales y que no pueden suspenderse, ni siquiera en una emergencia pública o en alguna otra situación excepcional. Esos derechos incluyen el derecho a la vida, la prohibición de la tortura y de otros tratos inhumanos, crueles o degradantes, la prohibición de la esclavitud y del trabajo forzoso, el principio de legalidad y de no retroactividad de la pena.        

INTRODUCCIÓN: QUÉ ENTENDEMOS POR “PROTECCIÓN”.

 Para el CICR, el término “protección”, en su sentido más amplio, engloba todas las actividades y las gestiones destinadas a que las autoridades y otros actores5 cumplan sus obligaciones y respeten los derechos de las personas a fin de preservar la vida, la seguridad, la integridad moral y física, y la dignidad de las personas afectadas por conflictos armados y/o por otras situaciones de violencia. La protección incluye los esfuerzos para prevenir eventuales violaciones del derecho internacional humanitario (DIH) o de otros conjuntos de normas jurídicas que protegen al ser humano, o para poner término a violaciones reales de esos derechos. La finalidad de la protección es, sobre todo, erradicar las causas de las violaciones del derecho o las circunstancias que han llevado a ellas, por lo que se dirige sobre todo a los responsables de las infracciones y a los que pueden tener influencia en ellos. La definición de protección también abarca las actividades destinadas a reforzar la seguridad de las personas y, por consiguiente, a reducir las amenazas que sufren y su exposición a los riesgos, sobre todo los riesgos provocados por conflictos armados o por otras situaciones de violencia.

La definición es relevante para todas las personas que no participan directamente o han dejado de participar en un conflicto armado, o para las personas afectadas por otras situaciones de violencia6 . Esta definición de protección, que se basa en el consenso alcanzado en 1999 por representantes de organizaciones humanitarias y de derechos humanos que participaron en varios talleres organizados por el CICR en Ginebra, permite estimular los vínculos potenciales entre las actividades de asistencia, prevención y protección. En realidad, tanto la prestación de asistencia como la promoción de las normas jurídicas, las campañas de comunicación pública y las gestiones confidenciales, pueden formar parte de una estrategia de protección coherente que aborde las causas y las consecuencias de las violaciones y los abusos. Esta definición de protección también permite comprender los papeles potenciales del CICR, los organismos de la ONU y las ONG en el fortalecimiento de la protección de la población civil sin socavar el principio esencial según el cual, en el marco del DIH y de otros conjuntos de normas jurídicas, la protección es, ante todo, responsabilidad de las autoridades y los grupos armados organizados.

> El Capítulo 1 aborda la necesidad de promover un análisis y una estrategia multidisciplinarios a fin de lograr la protección en su sentido más amplio. La utilidad de los métodos y herramientas de trabajo que se proponen no se limita al CICR; también pueden ser útiles para otros organismos que realizan actividades de protección. > El Capítulo 2 describe las maneras en que el CICR planifica y ejecuta un conjunto de actividades destinadas a prevenir, en situaciones de violencia, el incumplimiento de sus obligaciones por las autoridades o violaciones de los derechos de las personas, y/o a ponerles término o evitar su repetición, de conformidad con la letra y el espíritu del DIH y de otros conjuntos de normas jurídicas. Algunas de esas actividades derivan directamente del cometido del CICR y, por lo tanto, son exclusivas de la Institución. Otras son realizadas por la mayoría de los organismos activos en el ámbito de la protección. > El Capítulo 3 aborda las cuestiones relativas al procesamiento de los datos (recolección, análisis, transmisión) que las organizaciones que trabajan con información relativa a la protección deberían tomar en consideración.

Notas.

  1. Suele hacerse referencia a las autoridades y otros actores con la expresión “actores estatales y no estatales”. En este texto, el término “autoridades” remite a quienes controlan un territorio dado, inter alia, las autoridades civiles, militares, policiales e intergubernamentales, las misiones de mantenimiento de la paz, las autoridades tradicionales, los jefes de clanes, los mandos de grupos armados, que tienen obligaciones y responsabilidades respecto de la protección de las personas en situaciones de conflicto armado o de otras situaciones de violencia.
  2. El CICR define los beneficiarios de su acción sobre la base de las necesidades y las vulnerabilidades específicas identificadas en cada contexto. Véase el Capítulo 1.

Fuente: para consultar documento del Cicr se puede acceder al siguiente enlace electronico http://www.indepaz.org.co/wp-content/uploads/2019/09/Reforzar-la-protecci%C3%B3n-de-la-poblaci%C3%B3n-civil-en-conflictos-armados-y-otras-situaciones-de-violencia-CICR-Mayo-2009.pdf

Publicado por:
David Macias
October 03