El debate del glifosato. Editorial del periodico El Tiempo.

La experiencia en el país no puede ignorarse al discutir el regreso de la aspersión aérea.

06 de marzo 2019.

Nota. Publicamos en la pagina del Observatorio de paz del departamento estas consideraciones de una de las partes en el debate sobre le uso del glifosfato para la erradicacion de los cultivos de coca y que no corresponden a la implementacion de los Acuerdos de paz.

Es explicable la atención que despierta entre la ciudadanía la audiencia convocada para hoy por la Corte Constitucional a fin de escuchar diversas opiniones referidas a la conveniencia o no de volver a permitir la fumigación con glifosato en el país, como herramienta clave en la lucha contra los cultivos ilícitos. Es sabido que el área sembrada de coca llegó en 2017 a 171.000 hectáreas, según cálculos de la ONU: un incremento de tres veces y media en cinco años.

Como consecuencia de conceptos del alto tribunal y de una decisión explícita de la administración Santos, la aspersión aérea está efectivamente suspendida desde octubre de 2015. Entre los argumentos usados en ese momento estuvo el de los efectos posibles de un herbicida poderoso –que cuenta con una larga lista de críticos– sobre la salud de las personas, los animales y el medioambiente.

Lejos de desaparecer, la división de opiniones en torno a su utilización persiste. Para sus promotores no hay una herramienta más útil en términos de costo y efecto. Al analizar el asunto es obligatorio incorporar el impacto que la mayor producción de cocaína tiene sobre el orden público, la seguridad de los colombianos, el flagelo del microtráfico y la deforestación de zonas boscosas. Una parte importante del alza de los homicidios registrada el año pasado es atribuible a las bandas criminales, las disidencias de las Farc y el accionar del Eln, todos financiados por la droga.

A su vez, los críticos del glifosato señalan las reiteradas advertencias de la Agencia de Investigación sobre Cáncer, en el sentido de que la exposición a los químicos que lo componen está relacionada con linfomas y otros cánceres en seres humanos, además de males comprobados en animales de laboratorio. Colombia, no hay que olvidarlo, es signataria de la entidad, adscrita a las Naciones Unidas.

Aun así, es menester reconocer que la comunidad científica no asume una sola postura al respecto. Respetadas organizaciones de diferentes latitudes subrayan que la evidencia no es concluyente, ni en un sentido ni en el otro. Eso hace todavía más difícil el dilema que tiene ante sí la Corte.

Bien podría decirse que aquí debería aplicarse el refrán de ‘ante la duda, abstente’. También están quienes señalan que debe seguirse con los planes de erradicación manual y voluntaria, que están en marcha.

Tampoco hay que olvidar, sin embargo, la muerte de cerca de 200 erradicadores en los últimos años, pertenecientes a las Fuerzas Armadas y a la población civil. Esas pérdidas sí son constatables, y deberían servirles a los magistrados para inclinarse por abrirle la puerta a la aspersión aérea, que es la que garantiza que el mar de coca disminuya de tamaño en un tiempo relativamente corto.

Lo anterior no implica abandonar programas que avanzan con éxito, ni mucho menos romper los acuerdos logrados con múltiples comunidades. Pero, ante el peligro que el narcotráfico representa para las instituciones y la paz, hay que recordar otro refrán: ‘A grandes males, grandes remedios’. Todo sin olvidar que la legalización es la única salida que, al final, nos permitirá dejar atrás esta fase oscura de nuestra convulsionada historia. Con glifosato o sin él.

 

Publicado por:

David Macias

March 07

Post Destacadados

¿Hay dinero para tanta iniciativa del PDET en el sur del país?

Comunidades e instituciones de 24 municipios del Valle del Cauca, Cauca y Nariño construyeron, de manera participativa, las principales líneas de acción para la transformación y estabilización de su región en los próximos diez años. ¿Alcanzará la plata?

Duele uno, duelen todos. Nancy Patricia Gutierrez. Ministra del Interior.

El Observatorio de paz publica esta nota de opinión de la Ministra del Interior del gobierno nacional para que los lectores y seguidores del Observatorio construyan criterios sobre una política urgente para la prevención y la protección de los lideres sociales y de las comunidades.

‘Defendamos la paz’, la iniciativa para proteger acuerdos de La Habana

Con el fin de proteger el acuerdo de La Habana, firmado entre el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), un grupo de académicos, líderes sociales, congresistas y participantes de las negociaciones de paz lanzaron este miércoles la iniciativa ‘Defendamos la paz’.